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miércoles, 17 de octubre de 2018

Conferencia 'El santuario neandertal de la Cueva Des-Cubierta'
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Conferencia 'El santuario neandertal de la Cueva Des-Cubierta', a cargo de Enrique Baquedano. Foto: Sección Arqueología CDL Madrid

Enrique Baquedano presenta el hallazgo de un posible santuario neandertal en Pinilla del Valle

Enrique Baquedano, codirector de las excavaciones en "El Valle de los Neandertales" (Pinilla del Valle, Madrid), presenta los últimos hallazgos en este enclave que indican la posible presencia de un santuario neandertal. Será dentro del ciclo de charlas 'La Pedrada' que organiza la Sección de Arqueología del CDL de Madrid.

Fecha de Publicación
16 de octubre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
Sección de Arqueología CDL Madrid
Fuente de las imágenes
Sección de Arqueología CDL Madrid
Palabras clave:
agenda, charlas, neandertales, Pinilla del Valle, Enrique Baquedano, Colegio de Arqueología de Madrid



Enrique Baquedano será el próximo protagonista del ciclo de conferencias 'La Pedrada' organizado por la Sección de Arqueología del Colegio de Doctores y Licenciados de Madrid, que busca llevar la arqueología más allá de sus paredes, organizando charlas o 'barferencias' en lugares no convencionales desde una perspectiva académica.

Además de dirigir el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid, situado en Alcalá de Henares, Baquedano es codirector de las excavaciones arqueológicas en los yacimientos del Calvero de la Higuera, lo que se ha denominado "El valle de los Neandertales", en Pinilla del Valle.

Este enclave, situado en la cuenca alta del río Lozoya, es por ahora el único punto de la Comunidad de Madrid donde se han localizado restos fósiles de neandertales. Es un conjunto de yacimientos cársticos que abarcan desde finales del Pleistoceno Medio hasta mitad del Pleistoceno superior. Esto se traduce en un arco cronológico que va desde 300.000 a 40.000 BP.

Junto a los fósiles de neandertales, la hiena es la protagonista indiscutible, con una destacada presencia como gran carnívoro, aunque también se han identificado restos de osos y lobos, junto a numerosos representantes de diversos eslabones de la cadena trófica.

Baquedano presenta en esta ocasión los últimos hallazgos, que señalan la posibilidad de la existencia de un santuario, donde se han recogido restos de rinocerontes, ciervos y uros que podrían haber formado parte de rituales desarrollados por neandertales.

25 de octubre - 19:30h
Librería La Buena Vida - Café del Libro
Calle de Vergara, 5, 28013 Madrid

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lunes, 15 de octubre de 2018

Los primeros pasos del linaje neandertal europeo están en Homo antecessor
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Cartografías del grosor del esmalte en el M1 superior de Homo antecessor (ATD6-1103) de Gran Dolina (Atapuerca) comparadas con las de neandertales y humanos modernos. Foto: Martín Francés et alii.

Detallados estudios dentales indican que el linaje neandertal se separó del de los humanos modernos hace mucho más de 450.000 años

Los orígenes del linaje neandertal europeo están escritos en los dientes. Dos estudios publicados recientemente en Plos One indican que hace 450.000 años la configuración dental de los neandertales ya estaba presente en algunos homininos europeos. Pero además, el estudio dental detallado de 17 molares de Homo antecessor procedentes de Atapuerca (ca. 870.000 BP) muestran ya características morfológicas posteriormente presentes en los molares neandertales europeos. A la luz de estos datos, la separación entre nuestro linaje y el neandertal se habría producido bastante antes de lo que sospechábamos.

Fecha de Publicación
3 de octubre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
SincEfe FuturoEuropa Press
Fuente de las imágenes
Plos OnePlos One
Palabras clave:
prehistoria, paleolítico inferior, homininos, dentición, Homo antecessor, Pleistoceno medio, neandertales, gente
Bibliografía científica, publicación original
Plos OnePlos One

  • El azul representa al esmalte, y el amarillo la dentina. Foto: Zanolli et alii.
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  • Cartografía del grosor del esmalte de LLI2 FR2 de Fontana Ranuccio en vistas labial (A) y lingual (B) comparado con evidencias similares de restos de Homo del Pleistoceno inicial tardío - medio del norte de África. Foto: Zanolli et alii.
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La actual directora del CENIEH, María Martinón Torres, experta en dentición de homínidos, participa en dos investigaciones independientes que aportan datos sobre la aparición de los rasgos que consideramos distintivos de los dientes de los neandertales europeos. Estas investigaciones revelan que algunos de estos rasgos estaban ya presentes hace unos 870.000 años, por lo que la separación entre neandertales y humanos anatómicamente modernos probablemente se produjo bastante antes de lo pensado.

Ambas investigaciones se han basado en el estudio morfológico de las piezas mediante microtomografía computerizada, una técninca no invasiva que permite preservar las piezas estudiadas. Y se han basado en características como el grosor del esmalte, la proporción de dentina o el patrón de distribución del esmalte en la corona, que se emplean para identificar la adscripición de los fósiles dentales a las distintas especies de homininos.

Uno de los estudios se ha centrado en el análisis de restos dentales procedentes de yacimientos italianos, Fontana Fabricio y Visogliano, con una antigüedad de unos 450.000 años, y está liderado por el doctor Clément Zanolli de la Universidad de Toulouse.

A través de la microtomografía computarizadas, el equipo ha podido observar que las poblaciones presentes en ambos yacimientos tienen ya rasgos típicos de los neandertales, que también comparten con la población de la Sima de la Huesos (Atapuerca) para esta cronología. Para ello han examinado cómo se distribuyen los tejidos dentales, su forma y grosor.

Este estudio también ha permitido constatar que otras poblaciones coetáneas, como las de Aragó (Francia) y Mala Balanica (Serbia), no poseían estos mismos rasgos. En palabras de Martinón, "lo que nos lleva a pensar que durante esta época en Europa podría haber más de una genealogía”.

El otro estudio que también acaba de ver la luz en Plos One, está coordinado por Laura Martín Francés, de la Universidad de Burdeos, y se centra en este caso en dientes de la especie Homo antecesor, de unos 870.000 años de antigüedad, procedentes de (Gran Dolina) Atapuerca. Homo antecessor fue identificado por primera vez a partir de los fósilis localizados en Atapuerca, y se le atribuye una cronología de entre 1,3 millones de años y 700.000 años. Se considera probable que esta especie sea un ancestro común entre neandertales y humanos anatómicamente modernos.

Los dientes de H. antecessor revelan datos ya esperados, como la presencia de un esmalte grueso, un rasgo primitivo y que estos homininos comparten con muchos otros fósiles conocidos. Pero también elementos novedosos, como una distribución del esmalte sobre la corona similar a la de los neandertales, y a su vez diferenciada de la de otros homínidos.

A este respecto, Martinón señala que "esto significaría que rasgos que habían sido descritos como ‘únicos’ de los Neandertales estaban ya presentes en Europa hace casi un millón de años, demostrando las raíces profundas del linaje Neandertal en Europa".

Sobre este trabajo, Martín Francés explica que "Homo antecessor (Atapuerca) comparte el mismo grosor de esmalte molar con la mayoría de los homínidos, incluido el Homo sapiens sapiens. Sin embargo, tan pronto como hace 900.000 años, el Homo antecessor muestra algunas características estructurales que están ausentes en el resto de las especies de homínidos y se convertirá en la configuración típica neandertal".

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jueves, 11 de octubre de 2018

Calcetín infantil del Egipto romano teñido con rayas de colores
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Calcetín infantil egipcio teñido a rayas procedente de Antinópolis y conservado en el British Museum. Foto: British Museum.

Una técnica no invasiva desarrollada por el Museo Británico arroja luz sobre los procesos de teñido y tejido en la antigüedad

Hace 1.700 años la moda infantil incluía calcetines de rayas de colores. Lo que es aún más sorprendente es que para fabricarlos combinaban muy pocos tintes naturales, realizando distintas fases de teñido para obtener múltiples colores. Así lo revela el estudio de un pequeño calcetín hallado entre la basura de la antigua ciudad egipcia de Antinópolis, y que nos sirve también para conocer las técnicas de hilado y tejido, que se combinaban a su vez con los procesos de teñido. Procesos que muchas veces no podemos conocer a través del registro arqueológico, pero que aparecen condensados en este pequeño tesoro.

Fecha de Publicación
4 de octubre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
The Guardian
Fuente de las imágenes
The GuardianPlos One
Palabras clave:
calcetín, tejido, tinte, mundo clásico, romanos, Egipto, Antinópolis, imagen multiespectral, moda
Bibliografía científica, publicación original
Plos One

  • Calcetín infantil a rayas de Antinópolis (EA53913) y fragmento textil de Wadi Sarga (EA72555). Foto: Dyer, Tamburini, O'Connell, Harrison.
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  • Imágenes de un calcetín a rayas infantil (EA53913): (a) Visible-reflected (VIS); (b) UV-induced visible luminescence (UVL); (c) Infrared-reflected (IRR); (d) Infrared-reflected false colour (IRRFC); (e) UV-reflected (UVR); (f) UV-reflected false colour (UVRFC). Foto: Dyer, Tamburini, O'Connell, Harrison.
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Traducción: Laura Benito Díez.

Científicos del Museo Británico han desarrollado una técnica de imagen pionera para descubrir cómo los egipcios usaban tintes para teñir fibras, y la han aplicado al estudio de un pequeño calcetín infantil procedente de la ciudad de Antinópolis, en el Egipto romano, realizado en torno a 300 d.C.

La nueva técnica de imagen multiespectral puede establecer qué tintes fueron utilizados: madder( en castellano rubia roja, una planta medicinal) para el color rojo, glasto para el color azul, y Reseda luteola para el amarillo. Pero también permite conocer cómo las gentes de la antigüedad tardía realizaban teñidos dobles y secuencias de teñido y tejido, y entrelazaban fibras para crear miles de colores a partir de sus limitados recursos.

La característica crucial de esta técnica es que no es invasiva. Las técnicas de análisis utilizadas previamente mediante dataciones por radio carbono y análisis de tintes requerían la recogida y destrucción de muestras físicas.

La doctora Joanne Dyer, científica del área del museo que ha desarrollado la técnica, ha dicho: "Ha sido emocionante descubrir que las distintas líneas coloreadas halladas en el calcetín infantil fueron creadas usando una combinación de sólo tres tintes naturales".

El estudio por imagen es un proceso más barato, menos costoso entiendo y menos destructivo para estudiar tejidos antiguos, comenta. "Previamente, habrías tenido que tomar una pequeña muestra de material, de distintas zonas de la pieza. Y este calcetín es de 300 a.C. Es minúsculo, es frágil, y tendr8as que destruir físicamente parte de este objeto. Mientras que con la imagen multiespectral y otras técnicas, tienes unas muy buenas indicaciones preliminares de lo que puede ser."

La técnica, cuyos detalles se han publicado recientemente en un artículo en Plos One, observa la luminiscencia de los diferentes tintes y usa la microscopía digital para examinar las fibras. Permite examinar muchos otros textiles, añadiendo una rica capa de descubrimientos a la comprensión de cómo los eventos en este periodo afectaban a la gente.

"Significa que podemos examinar más cantidad y mayor variedad de objetos. Podemos ver las relaciones entre más objetos y diferentes periodos de tiempo", dice Dyer. "La antigüedad tardía es un periodo muy largo, desde 200 d.C. a 800 d.C. Durante ese periodo en Egipto están ocurriendo un montón de cosas. Se produce la conquista árabe de Egipto, los romanos se retiran de allí. Estos eventos, afectan a la economía, al comercio, al acceso a materias primas, y todo ello se refleja en lo que la gente lleva puesto y cómo estaban haciendo estos objetos".

Mientras que los calcetines aparecieron ya en la prehistoria, cuando nuestros antepasados usaban ya pieles de animales los antiguos egipcios son considerados los responsables de los primeros calcetines tejidos, haciéndolos además a su estilo, con una separación entre el dedo gordo y el resto de dedos para poder usarlos con sandalias.

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martes, 9 de octubre de 2018

El georradar revela un enorme salón de recepciones en Noheda
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Imagen del mosaico principal de Noheda, Cuenca. Foto: Luis Medel.

La villa romana, conocida por un espectacular mosaico representando un cortejo nupcial, aún guarda mucho que contar bajo el suelo

La monumentalidad de la villa romana de Noheda va mucho más allá de lo que ya conocíamos. Años de investigaciones arqueológicas en el enclave conquense habían revelado ya un complejo edificio principal con lujosas decoraciones compuestas por paneles de mármol para revestir las paredes y espectaculares mosaicos en las estancias principales. Pero el uso del georradar en la última campaña de intervención parece indicar la presencia de una gran sala de recepción de 750 metros cuadrados, y la extensión de las construcciones en un área de al menos 2 hectáreas. El ayuntamiento de Villar de Domingo García, donde se enclava el yacimiento, espera que los restos que actualmente ya están acondicionados para la visita se abran al público lo antes posible.

Fecha de Publicación
5 de octubre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
En Castilla-La ManchaEl DiarioCadena Ser
Fuente de las imágenes
En Castilla-La ManchaEl DiarioInformes sobre Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha
Palabras clave:
mundo clásico, romanos, villa, Noheda, Villar de Domingo García, Cuenca, Castilla-La Mancha, georradar, salón de recepciones, vivienda
Bibliografía científica, publicación original
Informes sobre Patrimonio Histórico de Castilla-La ManchaInformes y Trabajos

  • Vista de parte de los mosaicos de la villa y estructura protectora. Foto: JCCM.
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  • Descomposición de escenas de los mosaicos conocidos en la villa romana de Noheda
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  • Cortejo dionisíaco. Villa romana de Noheda, Cuenca.
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  • Representaciones de pasajes de la vida de Paris. Villa romana de Noheda, Cuenca.
A pesar de lo deslumbrante de lo que ya conocemos sobre la villa romana de Noheda, parece ser que el suelo guarda aún importantes hallazgos que pueden revelar un panorama desconocido sobre la presencia romana en la actual provincia de Cuenca.

Los nuevos hallazgos han sido presentados con la presencia del vicepresidente de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, y la Comisionada del Gobierno frente al Reto Demográfico, Isaura Leal. Entre ellos, destaca especialmente lo que parece ser un gran salón de recepción, de unos 750 metros cuadrados de superficie, lo que lo sitúa entre los espacios de este tipo de mayores dimensiones del occidente romano.

El arqueólogo Miguel Ángel Valero, responsable del equipo de investigación, ha explicado que el uso de la teledetección por georradar gracias a la colaboración de la Universidad de Cádiz, ha permitido en la última campaña de actuaciones delimitar la planta completa del complejo constructivo, que se extiende por una superficie de 2 hectáreas. Los edificios se asientan sobre un sistema de tres terrazas artificiales, con un desnivel de unos dos metros de una a otra. En la terraza inferior se ha documentado la existencia de un gran peristilo rodeado de columnas, que dominaba visualmente un sistema de estanques comunicados por cascadas y que dan una idea de la monumentalidad del conjunto.

Los datos obtenidos mediante georradar aún se encuentran en fase de estudio, por lo que por ahora solo se conoce una primera aproximación a los resultados.

Esta última campaña de intervención ha brindado también la oportunidad de conocer a través de análisis arqueozoológicos y palinológicos algo más de la dieta de los habitantes de Noheda y su entorno ambiental en la antigüedad.

Las primeras intervenciones sobre la villa romana de Noheda se remontan a 2005, aunque la primera noticia de los restos es anterior. En 1984 se localizaba de manera fortuita una parte de mosaico. Las primeras intervenciones corrieron a cargo del Instituto de Patrimonio Histórico de España, en la actualidad Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE). Después llegarían hasta siete campañas de excavaciones financiadas por el gobierno de Castilla-La Mancha. A través de todas estas intervenciones se iba conociendo un complejo edificio con decoraciones de gran lujo, paneles de mármol revistiendo las paredes y espectaculares mosaicos que cubrían los suelos de las estancias principales.

Entre ellos destacan los de la denominada Sala Triabsidada, por tener ábsides en tres de sus lados. Los suelos de estos ábsides están cubiertos de mosaicos vegetales y geométricos. Pero el espacio cuadrangular está profusamente decorado por diferentes escenas figurativas de gran calidad. Se han identificado un cortejo dionisiaco, pasajes de la vida del príncipe troyano Paris, la historia de Pélope el hijo de Tántalo e Hipodamia, y varias escenas protegonizadas por una compañía de mimos, el tipo de teatro más popular en época romana.

La parte de las construcciones ocupada por estos mosaicos se encuentra actualmente protegida por una cubierta que evita su deterioro y permite a la vez contemplarlos desde un punto elevado, a la espera de que el conjunto sea por fin abierto a las visitas, lo que podría suceder en 2019. De este modo se simultanearía el acceso a visitantes con los trabajos de restauración que se espera seguir realizando próximamente sobre los mosaicos.

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lunes, 8 de octubre de 2018

Identifican opiáceos en una jarrita chipriota de la Edad del Bronce
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La jarrita (derecha) recuerda a la forma invertida de una cabeza de semillas de la amapola del opio (izquierda). Foto: University of York.

El desarrollo de una nueva técnica de análisis ha permitido obtener esta información, que hasta ahora solo era una teoría

Pequeñas jarritas con pie anular aparecen diseminadas por todo el Mediterráneo oriental en distintos yacimientos con una cronología atribuida a la Edad del Bronce Final, hace algo más de 3.000 años. Desde hace tiempo se intuía su relación con el opio, ya que para muchos investigadores su forma recuerda a las cabezas de semillas de la amapola de la que se obtiene este producto. Por primera vez análisis químicos desarrollados ex profeso han demostrado la presencia de alcaloides de opio en el interior de una de estas jarritas, una especialmente bien conservada, perteneciente al British Museum. Aún queda por determinar la forma en que se utilizaba este producto.

Fecha de Publicación
3 de octubre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
University of York
Fuente de las imágenes
University of York
Palabras clave:
opiáceos, alcaloides, opio, jarrita pie anular, Chipre, Próximo Oriente, Edad del Bronce, Bronce final, salud
Bibliografía científica, publicación original


Traducción: Laura Benito Díez.
Investigadores de la Universidad de york y el British Museum han descuierto trazasa de opiáceos conservadas dentro de una característica jarrita datada en el Bronce final.

Durante largo tiempo se ha pensado que las vasijas de este tipo, pequeñas jarritas con pie anular, podrían tener relación con el uso del opio porque al darles la vuelta recuerdan a la cabeza de la amapola del opio, donde están sus semillas. Se sabe que fueron objeto de comercio por todo el Mediterráneo oriental hacia 1650 - 1350 a.C.

Los investigadores usaron diferentes técnicas de análisis para estudiar una jarrita en concreto perteneciente al British Museum, que está sellada, permitiendo a los componentes conservarse en su interior. Esto significa que los científicos contaban con la rara oportunidad de investigar qué componentes podían haber sobrevivido.

El análisis inicial realizado por los científicos del British Museum reveló que el residuo de la jarrita estaba compuesto en su mayoría por un aceite vegetal pero había indicios de la presencia de alcaloides del opio, un grupo de componentes orgánicos derivados de la amapola del opio, que sabemos tienen efectos psicológicos significativos sobre el cuerpo humano.

Para detectar de manera concluyente los alcaloides y demostrar la presencia de opiáceos en el residuo oleoso de la vasija, sin embargo, fue necesario desarrollar una nueva técnica de análisis.

Usando instrumental del Centro de Excelencia en Espectrometría de Masas de la Universidad de York, la doctora Rachel Smith desarrolló este nuevo método analítico como parte de su doctorado en el Departamento de Química de la universidad.

La doctora Smith ha afirmado: "Los alcaloides opiáceos concretos que hemos detectado son los que han resultados er más resistentes a la degradación, lo que los convierte en mejores objetivos en residuos antiguos que muchos opiáceos mejor conocidos como la morfina. Encontramos los alcaloidas en aceite vegetal degradado, así que la cuestión acerca de cómo habría sido usado el opio en esta jarrita aún permanece sin respuesta. ¿Podría haber sido un ingrediente entre otros en una mezcla con base de aceite, o podría haberse reutilizado la jarrita para contener aceite tras el opio, o algo completamente diferente?"

La profesora Jane Thomas-Oates, directora de Ciencia Analítica en el Departamento de Química, y supervisora del estudio en la Universidad de York, dice: "La jarrita es muy significativa al revelar importantes detalles sobre el comercio y la cultura del periodo, así que era importante para nosotros tratar de avanzar en el debate sobre para qué podría haberse usdo. Hemos podido establecer un riguroso método para detectar opiáceos en este tipo de residuo, pero el próximo desafío es ver si podemos lograrlo con residuos peor conservados".

Esta es la primera vez que se ha logrado una evidencia química fiable para relacionar la amapola del opio con una jarrita de pie anular, a pesar de los muchos intentos previos por parte de investigadores a lo largo de los años.

La doctora Rebecca Stacey, científica senior en el Departamento de Investigación Científica en el British Museum, añade: "Es importante recordar que esta es sólo una vasija, así que el resultado levanta montones de preguntas sobre el contenido de la jarrita y su propósito. La presencia de los alcaloides aquí es inequívoca y brinda una nueva perspectiva al debate sobre su significancia".

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viernes, 5 de octubre de 2018

Hallan los restos de un carro íbero en el fondo de una fosa en Montemayor
by JMI Paleorama - 0

Hallazgo en Montemayor

El hallazgo se produce en una campaña de investigación sobre la huella de Julio César en la provincia

El proyecto de investigación: "Arqueología en Montemayor: buscando a Julio César" ha localizado en sus trabajos de campo lo que parece ser la la tumba de una persona de muy alto rango de la Cultura Ibérica (ss. VI-I a.C.) en la localidad de Montemayor en Córdoba. Hasta el momento, en el fondo de una gran fosa, se ha localizado un conjunto de cuatro grandes ruedas ibéricas de hierro depositadas casi enteras (llantas, forro de la pina y de los radios, bocines, todo en lámina de hierro forjado y remachado) en un estado de conservación excepcional. En la información disponible se específica que no se trata de un carro de guerra y es probable que esta tumba o depósito de ofrenda forme parte de una de las necrópolis de la antigua ciudad ibérica, vinculada con el posterior municipio romano de Vlia.

Fecha de Publicación
5 de Octubre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
ABC SevillaCordópolisFacebook: Arqueología en Montemayor: buscando a Julio César
Fuente de las imágenes
CordópolisFacebook: Arqueología en Montemayor: buscando a Julio César
Palabras clave:
Hierro II, cultura íbera, mundo clásico, época romana, Julio César, Montemayor, Córdoba, carro

  • Hallazgo en Montemayor
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El equipo de investigación responsable y la Junta de Andalucía presentarán la próxima semana los restos de un carro de época íbera hallado en una finca rústica de la localidad cordobesa de Montemayor. Se trata, dijeron fuentes conocedoras del hallazgo, de una pieza de primer nivel que ha sorprendido por su relevancia. La pieza ha quedado depositada temporalmente en el museo de la localidad que atesora buena parte de los hallazgos del emplazamiento romano de Vlia que se indentifica con el actual municipio.
El proyecto se integra en una investigación sobre la presencia de Julio César en esta zona de la Península, en el entorno geográfico de la decisiva batalla de Munda que en la que el primero de los césares se hace con el poder imperial dando muerte al periodo de la república. Si la historia es correcta, todo el entorno de la ciudad amurallada de Vlia fue un lugar de constantes conflictos armados. César tuvo que vencer fuertes resistencias -ubicadas, por ejemplo, en la ciudad de Corduba que le fue abiertamente hostil- por medio de una actividad bélica bastante intensa durante el siglo primero antes de Cristo. En este sentido, se especifica que el hallazgo no se trata de un carro de guerra o utilizado para estos fines.
En el trabajo de campo realizado para la localización de restos de los enfrentamientos bélicos que se produjeron en la zona al paso de Julio César, los profesionales, además de múltiple munición y restos de lo que parece a buen seguro fue uno de los campamentos militares que tuvo Julio César en la provincia mientras preparaba el asalto a Ategua o a Corduba, han descubierto una pieza única, un carro de guerra íbero, cuyo origen y antigüedad aún no está claro pero que podía llegar a tener 2.500 años de historia.
La Guardia Civil y la Policía Autonómica custodian noche y día el lugar en el que ha aparecido mientras siguen los trabajos de extracción, para evitar la llegada de posibles expoliadores. Y ahora será sometido a todas las pruebas pertinentes para asegurar bien su antigüedad y su origen. Según ha podido saber este periódico, el equipo de arqueólogos quiere hacerle la prueba del Carbono 14 para resolver una duda: ¿es un carro de guerra de las tropas auxiliares de origen íbero usadas por Julio César como apoyo a sus legiones o se trata por el contrario de un carro militar aún más antiguo, usado por los pobladores previos a la llegada a la Península de los romanos? La prueba del Carbono 14 determinará su antigüedad exacta.
Según informan desde la cuenta de facebook del proyecto: hasta el momento, en el fondo de una gran fosa, se ha localizado un conjunto de cuatro grandes ruedas ibéricas de hierro depositadas casi enteras (llantas, forro de la pina y de los radios, bocines, todo en lámina de hierro forjado y remachado) en un estado de conservación excepcional. El tipo es similar al de las ruedas de la Cámara de Toya (Jaén) o de las necrópolis de Baza y del Mirador de Rolando (Granada), fechadas en torno al s. IV a.C., aunque las ruedas de Montemayor están mucho más completas y parecen de factura más compleja.
Bajo las cuatro ruedas están apareciendo importantes restos de bronce como anillas -pasarriendas del carro y las cubiertas del yugo. Igualmente se están consolidando elementos de hierro del timón, así como dos bocados de caballo en hierro de tipo ibérico.
El carro, desmontado, parece haber sido cuidadosamente colocado, capa por capa, junto con restos muy fragmentados de huesos calcinados y cenizas, y el conjunto fue cubierto con cantos rodados del propio nivel geológico del cerro.
Hasta el momento no se conoce un hallazgo comparable en toda la Península por la complejidad del conjunto y su estado de conservación.
Es probable que esta tumba o depósito de ofrenda forme parte de una de las necrópolis de la antigua ciudad ibérica, muchas de ellas saqueadas y destruidas por expolio durante años.

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lunes, 1 de octubre de 2018

Más de 61.000 estructuras mayas localizadas gracias al Lidar
by LB Paleorama - 0


Un estudio publicado en Science revela la complejidad de las construcciones mayas en Guatemala

Una asombrosa densidad de asentamientos, carreteras y zonas acondicionadas para la agricultura, en total más de 61.000 elementos, han sido localizados con el uso de la tecnología Lidar en un área de 2.000 kilómetros cuadrados en el boscoso norte de Guatemala. A través de este estudio, publicado en Science, nuestra perspectiva sobre la densidad de pobación y antropización del entorno en las tierras bajas mayas ha cambiado por completo. Esta investigación obliga a revisar concepciones previas y replantear interpretaciones, gracias a una tecnología que ve a través de los árboles.

Fecha de Publicación
28 de septiembre de 2018
Fuentes de información digital utilizadas
DicytEuropa Press
Fuente de las imágenes
Europa Press
Palabras clave:
arqueologia americana, mayas, Guatemala, arquitectura, Lidar, ciencia
Bibliografía científica, publicación original
Science

Las boscosas tierras bajas mayas han rendido sus secretos a la tecnología Lidar (Laser Imaging Detection and Ranging)a través de un estudio pionero que según sus investigadores obliga a reevaluar la demografía, la agricultura y la política económica de los mayas.

El mapeo realizado abarca un área de unos 2.000 kilómetros cuadrados en el norte del país. La información obtenida resulta crucial para comprender el establecimiento de los mayas en este territorio del que tradicionalmente se tenía una información muy reducida y mucho más costosa en tiempo y recursos.

A través del uso del Lidar y el postprocesado de los datos obtenidos, los científicos han podido identificar estructuras, caminos y espacios de uso agrícola.

Marcello Canuto y Francisco Estrada-Belli, dos de los autores del texto publicado en Science, han explicado al portal de noticias Dicyt detalles sobre el trabajo: "En este estudio se usaron varias técnicas para resaltar rasgos arqueológicos en los mapas Lidar, luego se validaron en el campo, y finalmente se hicieron varios tipos de análisis para cuantificar la densidad poblacional y la productividad de las zonas dedicadas a agricultura intensiva con canales, etc.”

La densidad poblacional identificada en estas áreas, la antropización de las zonas no urbanizadas, la extensión de caminos y áreas agrícolas, fuerzan a realizar nuevas interpretaciones de la sociedad maya y su expansión.

Los autores de este estudio han estimado a través de su investigación que pudo haber más de 11 millones de personas habitando estas tierras bajas enclavadas actualmente en Guatemala durante el periodo Clásico tardío (650-800 d.C.). PAra sostener a estas grandes poblaciones, los mayas debieron desarrollar una intensa actividad agrícola, hasta ahora no muy conocida en la zona.

Según los datos obtenidos grandes extensiones de humedales fueron alterados en gran medida para poder practicar la agricultura. También se han podido mapear carreteras que unían enclaves separados por grandes distancias. Y otro dato curioso observado es que algunos de estos asentamientos estaban fortificados, lo que es un hallazgo inesperado para los investigadores.


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