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jueves, 23 de marzo de 2017

Vida de frontera, el día a día entre romanos y hunos
by LB Paleorama - 0


Un estudio revela los intercambios culturales y lazos familiares en la frontera de Panonia, la actual Hungría, durante el Bajo Imperio

La historia se suele contar a través de las grandes batallas, aunque en realidad la construye la gente corriente todos los días, y el enfoque cambia radicalmente según quién la cuente. Para los autores romanos contemporáneos, los Hunos sólo trajeron al Imperio destrucción y muerte, aunque la realidad del día a día de los habitantes de la región fronteriza de Panonia (Hungría) nos hable de un mundo cultural complejo, donde conviven y se intercambian distintos modos de vida. Impresionante lo que nos cuenta el esmalte de los dientes.

Fecha de Publicación
22 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
SincLa InformaciónEfe Futuro
Fuente de las imágenes
Sinc
Palabras clave:
mundo clásico, romanos, hunos, Panonia, limes, Hungría, convivencia, frontera, gente
Bibliografía científica, publicación original
Plos One

El fin del Imperio Romano de Occidente se ha interpretado tradicionalmente como la culminación de una serie de oleadas de pueblos bárbaros que atacaron sus fronteras y penetraron de forma violenta en su territorio. Esta percepción apocalíptica está directamente influida por la percepción de los autores romanos del momento, que recogen por ejemplo las incursiones de Atila, jefe de los temidos Hunos.
No obstante, las investigaciones en distintos puntos de las fronteras romanas a lo largo de su existencia nos permiten vislumbrar una realidad diferente, presentando estos lugares como áreas de contacto e intercambios comerciales, donde florecieron asentamientos y mercados, más que lugares donde únicamente había enfrentamientos militares.
Un nuevo estudio realizado sobre restos humanos procedentes de la antigua región fronteriza de Panonia, en la actual Hungría, muestra la cotidianidad de esta región de frontera, donde los Hunos intercambiaron sus modos de vida con los agricultores locales, y éstos también en ocasiones se lanzaron al modo de vida trashumante. Esta realidad dificilmente sería percibida por los cronistas clásicos desde miles de kilómetros de distancia.

Escuchando a los huesos
El estudio se basa principalmente en análisis bioquímicos del esmalte dental, la dentina y el colágeno de los habitantes de esta zona, con el fin de determinar de qué se componía principalmente su alimentación habitual y qué desplazamientos realizaban.
Los resultados de los análisis se han comparado con otros procedentes de agricultores del centro de Alemania, y también de Siberia y Mongolia, de donde procedían estos pastores nómadas.
Los datos obtenidos reflejan un importante intercambio de costumbres entre estas poblaciones en el área de Panonia, dándose el caso de individuos nómadas que se asientan y adoptan un modo de vida agrícola, y otros agricultores que dejan su modo de vida en favor del pastoreo nómada.
Susanne Hakenbeck, investigadora principal, y miembro del Departamento de Arqueología de la Universidad de Cambridge, señala que "el estudio parece mostrar algún grado de cooperación y convivencia con las personas que vivían en la zona fronteriza. Lejos de ser un choque de culturas, la alternancia de estilos de vida pudo haber sido una póliza de seguro en tiempos políticos inestables".

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miércoles, 22 de marzo de 2017

La caza comunal se practicaba en Atapuerca hace 400.000 años
by LB Paleorama - 0


El hallazgo revela una organizaación social sin precedentes en grupos de pre-neandertales

Lo hemos visto muchas veces en las películas, un grupo más o menos numeroso de indios de las praderas conduce a una manada de bisontes hacia una muerte segura mediante gritos y persecuciones, del modo en que sus antepasados lo hicieron durante miles de años. Pero quizá esto sea un poquito más antiguo de lo que pensábamos. Investigadores del IPHES han identificado en la Gran Dolina de Atapuerca importantes evidencias de este tipo de cacerías socialmente organizadas hace nada menos que 400.000 años, dejando para la posteridad una alfombra de más de 23.000 huesos de bisonte. Este comportamiento, que se consideraba exclusivo de los humanos modernos y quizá de los últimos neandertales, nos muestra a los pre-neandertales de Sima de los Huesos bajo un prisma definitivamente diferente.

Fecha de Publicación
22 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
DicytIPHES
Fuente de las imágenes
IPHES
Palabras clave:
prehistoria, paleolítico inferior, pleistoceno medio, pre-neandertales, Gran Dolina, Atapuerca, Burgos, España, cacerías comunales, organización social, bisonte, despiece, gente
Bibliografía científica, publicación original
Journal of Human Evolution

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El nivel TD10.2 de la Gran Dolina, en los yacimientos de Atapuerca, está plagado de huesos de bisonte, como ya venían observando los científicos del IPHES, aunque ha sido recientemente cuando han podido demostrar a qué se debe esta ingente acumulación de huesos.
Un estudio que acaba de ver la luz en la prestigiosa revista Journal of Human Evolution recoge las conclusiones de la investigación de la formación de este nivel, demostrando que se trata de las evidencias más antiguas de caza comunal que se conocen hasta la fecha.
Parece que en este mismo lugar se produjeron de manera reiterada cacerías comunales de manadas de bisontes hace unos 400.000 años. Esto nos habla de un comportamiento organizativo ya complejo, que permitía un mayor aprovechamiento del entorno.
En opinión de los investigadores, los homínidos colaborarían entre sí para conducir a los bisontes hasta la Dolina, y una vez allí, los acorralarían y matarían. Después, procederían al procesado de las piezas, para llevarse la carne hasta sus campamentos, que aún se desconocen, peo que se encontrarían en el entorno cercano.
Antonio Rodríguez-Hidalgo es investigador postdoctoral Juan de la Cierva de la Universidad Complutense de Madrid e investigador asociado en el IPHES. Es además el autor principal de la publicación, y explica que hasta ahora se consideraba que este tipo de comportamientos eran exclusivos de los humanos modernos, y quizá de los últimos neandertales. Sin embargo, este hallazgo revela este tipo de conductas complejas en una fecha tan temprana como hace 400.000 años, y por parte de individuos pre-neandertales como los documentados en la cercana Sima de los Huesos.
Estos pre-neandertales tendrían las capacidades cognitivas suficientes y un nivel de desarrollo social que permitieron generar estas estrategias colectivas de caza.
En opinión de John Speth, catedrático emérito de arqueología en la Universidad Ann Arbor (Michigan, EE.UU.), y corrector del artículo, estos esfuerzos cooperativos podrían insinuar un posterior reparto de la carne obtenida entre los participantes, poniendo de manifiesto una vez más una organización social sin precedentes.

23.000 huesos de bisonte
La zooarqueología ha resultado fundamental para obtener estas conclusiones, además del excepcional tamaño de la muestra, compuesta por unos 23.000 huesos de bisonte, de una especie aún sin determinar. Su procesado ha revelado que entre los huesos depositados en TD10.2 predominan las cabezas, costillas y vértebras.
Se trata de un conjunto extrañamente sesgado para un yacimiento de su cronología, por eso sus investigadores piensan que se trata de un primer lugar de procesado, donde se seleccionarían las partes más jugosas, como las patas, para su consumo, y se dejarían otras partes a disposición de los carroñeros.

Un bocado de lengua
Entre los restos se han podido observar abundantes ejemplos de huesos ioides con marcas de corte, por lo que parece que durante las tareas de despiece, estos homínidos consumirían además las lenguas de los bisontes. Esta pieza es rica en grasa y proteínas, así que sería un estupendo tentempié.

Ayudados de la etnografía
El estudio comparativo con sociedades de primitivos actuales, permite identificar este lugar de la Gran dolina como un espacio donde se llevarían a cabo repetidas cacerías estacionales. Para ello utilizaban la Gran Dolina como matadero a finales de la primavera y en los momentos iniciales del otoño, seguramente coincidiendo con los movimientos estacionales de los animales.
Los eventos documentados en Gran Dolina hace 400.000 años presentan importantes similitudes con los que realizaban los paleoindios hace unos 10.000 años en América. Sus técnicas de caza comunal destacaban además por evidenciar un elevado conocimiento del comportamiento de los bisontes y del terreno circundante.

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martes, 21 de marzo de 2017

Últimos hallazgos en la garganta de Olduvai
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Las excavaciones que desarrolla en Tanzania un equipo del CENIEH siguen proporcionando nuevos datos

El equipo del CENIEH que lleva desde 2009 excavando el yacimiento de Thiongo Korongo en Olduvai (Tanzania) ha finalizado su campaña de excavación 2017 con el hallazgo de restos de Homo ergaster/erectus en un nivel plagado de herramientas achelenses, en el que se ha documentado también restos de un elefante antiguo procesado por estos homínidos. Se trata de un Palaeoloxodon recki, el elefante más grande conocido. El nivel ha sido datado en 1,3 millones de años de antigüedad. Estos hallazgos reflejan la importancia del yacimiento para el conocimiento del Achelense en el área de Olduvai.

Fecha de Publicación
20 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
Dicyt
Fuente de las imágenes
Dicyt
Palabras clave:
prehistoria, paleolítico inferior, Thiongo Korongo, garganta de Olduvai, Tanzania, África, Homo ergaster/erectus, húmero, diente, Achelense, industria lítica, gente
Bibliografía científica, publicación original


Durante los meses de enero y febrero, el equipo de investigación del CENIEH liderado por Manuel Santonja ha realizado una nueva campaña de excavación en el yacimiento de Thiongo Korongo (TK) en la garganta de Olduvai (Tanzania).
Los nuevos trabajos han permitido documentar un ejemplar de Palaeoloxodon recki, una especie extinta de elefante que llegaba hasta los 4,5 metros de altura. Se trata de la especie de proboscídeo de mayor tamaño que se conoce, y en el caso de este ejemplar, son evidentes las huellas de intervención de homínidos sobre él.
Junto a los restos de Palaeoloxodon recki, el equipo ha documentado un molar y fragmentos de un mismo húmero de Homo ergaster/erectus, además de abundantes herramientas de piedra de tipo Achelense. Este nivel está datado en 1,3 millones de años.
En este mismo nivel se ha recuperado el esqueleto más completo hasta la fecha de Sivatherium, una especie extinta de jirafa gigante, que existió hasta hace 8.000 años.
La importante combinación de restos encontrada junto con la estupenda conservación de los niveles arqueológicos convierten a Thiongo Korongo en un yacimiento clave para el estudio del Achelense en la zona.
Los trabajos arqueológicos de los últimos años han permitido identificar dos niveles con una composición muy diferente en cuanto a los restos arqueológicos que albergan. El nivel inferior contiene miles de herramientas líticas, muchas de ellas de gran tamaño, y escasos restos óseos. Sin embargo, el nivel superior cuenta con una destacada presencia de mega herbívoros y un reducido número de herramientas.
Las diferencias entre ambos niveles han llevado a los investigadores a considerar que en cada uno de ellos se desarrollaron actividades distintas.
“La excavación de TK está aportando información clave para establecer nuevas hipótesis aplicando análisis traceológicos y de micro residuos y bio-marcadores pioneros en los yacimientos africanos de esta cronología”, ha declarado Santonja.

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viernes, 17 de marzo de 2017

El “uro brillante” y otros grabados en placas de esquisto hallados en la Bretaña
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Se publican los resultados de la excavación del yacimiento del Paleolítico Superior de "La Roca de la Emperatriz"

En 1987, un temporal azotó la parte alta de la Roca de la emperatriz, en Doulas (Bretaña francesa). Un pino arrancado y lo que dejó ver, fue suficiente para iniciar sucesivas campañas de investigación arqueológica que han dejado al descubierto un abrigo rupestre en el que durante estos años se han localizado hasta 45 placas de esquisto grabadas con numerosos animales, entre los que destacan uros y caballos. Aparte se localizaron puntas de flecha, herramientas de sílex, etc. Entre los grabados destaca lo que han denominado “uro brillante”, en el que claramente el animal es representado rodeado de un halo de luz.

Fecha de Publicación
17 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
Le FígaroLe TelegrammeArmen
Fuente de las imágenes
Le FígaroLe TelegrammePLoS One
Palabras clave:
Prehistoria, Paleolítico Superior, aziliense, magdaleniense, grabados rupestres, arte mobiliar, Francia, La Roca de la Emperatriz, moda,
Bibliografía científica, publicación original
PLoS One

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En Doulas, en la Bretaña Francesa, los arqueólogos han realizado un descubrimiento sorprendente dentro un refugio rocoso: unas huellas artísticas que datan del Paleolítico superior, al menos hace 14.000 años. Estos grabados prehistóricos que se encontraron en 1987 pero han sido revelados ahora al público para salvaguardar tantos las piezas muebles como los grabados parietales en el propio yacimiento.
El desarrollo de aziliense en Europa occidental hace 14.000 años se considera una "revolución" en el Paleolítico Superior. Uno de los elementos principales de esta rápida reestructuración social fue el abandono de la figuración naturalista en los grabados muebles y en los parietales durante el Magdaleniense a favor de una expresión abstracta en pequeñas piedras. Este descubrimiento muestra que la transformación de las sociedades humanas entre el Magdaleniense y el aziliense fue más gradual. Si bien los grandes cambios en la tecnología de herramientas de piedra entre el Magdaleniense y aziliense marcan claramente los cambios adaptativos importantes, el descubrimiento de 45 placas de esquisto grabadas en níveles arqueológicss en Le Rocher de l'Impératrice (“la Roca de la emperatriz”) dan fe de la continuidad iconográfica junto con la valorización especial de los uros, como se muestra por una "brillante” representación. Esta evidencia sugiere que algunas de las características culturales, como la iconografía pueden ir muy por detrás de los cambios tecnológicos. Los autores también argumentan que la eventual cambio en la expresión simbólica, que incluye la desaparición posterior de la figuración, ofrece una nueva visión de la probable reestructuración de las sociedades.
Probablemente, estas son las obras de arte más antiguas en la Bretaña. Cuarenta y cinco grabados prehistóricos, que se remontan a más de 14.000 años, el Paleolítico Superior, y que han sido descubiertos en “Finisterre”, en la ciudad de Daoulas.
Como ya se ha comentado, el descubrimiento se realizó en 1987, el periodista científico Nicolás Guillas cuenta como se produjo dicho hallazgo en un artículo en la revista bretona Armen. Un temporal azotó la parte alta de la llamada "Roca de la emperatriz" y reveló los restos arqueológicos al arrancar un pino desde la raíz.
A partir de ese momento se comenzó una serie de campañas de excavaciones arqueológicas que condujeron a la documentación de un abrigo rocoso al pie del acantilado. Veintiséis años después, en el verano de 2013, un equipo de arqueólogos dirigido por Nicolas Naudinot, profesor de la Universidad de la Costa Azul CNRS-CEPAM, desenterró herramientas líticas de sílex, puntas de flecha, cuchillos y otro tipo de piezas. Junto a ellos, también se localizaron placas de esquisto de 15 a 30 cm de largo que revelan caballos y uros grabados, uno de ellos cuenta de con la representación de lo que parecen haces de luz saliendo del animal, como si estuviese brillando.
"Nos quedamos impresionados por la belleza de estos grabados, y el control del gesto en cada representación. Estos son animales muy estilizados: podemos diferenciar los cascos, melena, un potro joven ... Es muy revelador ", dicen los arqueólogos. "A continuación, dedujimos que el refugio actuaba como un campamento temporal para preparar las actividades de caza en el que podían convivir grupos de dos a diez personas. El mar estaba a 50km", concluyen.
La existencia de este sitio excepcional no se filtró inmediatamente. Ante los posibles ataques de saqueadores esperaron a contar con la seguridad total del sitio y su vigilancia. "Estas son las más antiguas obras de arte jamás conocidas en la Bretaña," dice Nicolas Naudinot. "A nivel francés, o incluso europeo, estos grabados son muy importantes porque son parte de un período de ‘transición artística’ ignorado por los investigadores. Entre el magdaleniense, cuando se expresaba un arte más figurativo, y el aziliense con un arte más esquemático y geométrico".
"La figura del ‘uro radiante ‘, es único", continúa. "Esta es la primera vez en la prehistoria europea que descubrimos un animal acompañado de este tipo de figura esquemática (halo). Esto induce una simbología muy fuerte ". Este descubrimiento tan importante ha sido publicado en la prestigiosa revista PLoS ONE.
En Daoulas, las excavaciones se reanudarán este verano.

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El nácar vestía las lujosas villas tardorromanas
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Publicado un estudio sobre su presencia en la villa suburbana de Las Pizarras (Coca, Segovia)

Si hay una palabra que defina a la alta sociedad tardorromana, esa es lujo. Fasto y esplendor por doquier, residencias palaciegas cubiertas de mármoles y mosaicos, y por lo que sabemos ahora, profusamente adornadas con nácar. De este espectacular elemento decorativo apenas nos hablan las fuentes clásicas, pero un estudio desarrollado sobre los elementos de nácar documentados en la villa suburbana de Las Pizarras(Coca, Segovia) muestra su amplio uso. Las conchas de un tipo de ostra proveniente del Mar Rojo llegaron a la actual provincia segoviana para ser transformadas a pie de obra y convertidas en delicadas y preciosas decoraciones.

Fecha de Publicación
16 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
Dicyt
Fuente de las imágenes
Dicyt
Palabras clave:
mundo clásico, romanos, Bajo Imperio, villas, decoración, lujo, nácar, Las Pizarras, Coca, Segovia, España, moda
Bibliografía científica, publicación original
Oppidum

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La localidad segoviana de Coca, cuna del emperador Teodosio, va desvelando a través de la labor de los arqueólogos los restos del esplendor romano que ha guardado durante siglos.
Un estudio desarrollado por la IE University, miembros de Flashback Archaeologica y científicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales recoge la abundante presencia del nácar como elemento decorativo de lujo en la villa suburbana de Las Pizarras (Coca, Segovia).
La investigación ha puesto de manifiesto su uso ornamental en los revestimientos de estancias. El estudio malacológico de los fragmentos ha permitido además identificar la familia de bivalvos utilizada, Pteriidae. La especie cocreta documentada en Las Pizarras es Pinctada margaritifera, originaria del Mar Rojo y del Golfo Pérsico.
Las fuentes clásicas reflejan con frecuencia el uso de las perlas como elemento de lujo y estatus social muy valorado en época romana, pero prácticamente no mencionan el uso del nácar, por lo que su profusa presencia en Las Pizarras y en otras villas monumentales tardorromanas resulta novedosa.
Las decoraciones de nácar, con su especial brillo característico, habrían estado colocadas en paredes y suelos de las principales salas de representación del conjunto residencial. Y la presencia de recortes parece indicar que las conchas habrían llegado sin transformar, para ser adaptadas a la forma deseada en el momento de su colocación.
Dado el desconocimiento previo sobre este material decorativo en el mundo tardorromano, los investigadores señalan la necesidad de su identificación de cara a establecer relaciones entre los grandes complejos residenciales del momento, como el palacio tardorromano situado en Carranque (Toledo) o el complejo de El Saucedo (Talavera de la Reina).

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jueves, 16 de marzo de 2017

Neandertales y leopardos convivieron en el valle del Po
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El hallazgo fortuito de una tibia de leopardo revela su presencia en Italia hace unos 180.000 años

¿Qué hacía un leopardo por la llanura del Po hace 180.000 años? Probablemente encontrarse como pez en el agua. Este felino, igual que en la actualidad, es capaz de adaptarse a un amplio rango de hábitats, y el hallazgo fortuito de una tibia en las cercanías de la ciudad italiana de Cremona nos permite saber que neandertales y leopardos ocuparon al mismo tiempo estos espacios, aunque por ahora no se hayan podido documentar eventuales interacciones.

Fecha de Publicación
14 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
Live Science
Fuente de las imágenes
Live Science
Palabras clave:
prehistoria, pleistoceno medio, paleolítico inferior, valle del Po, Italia, fósil, leopardo, mascotas
Bibliografía científica, publicación original
Quaternary International

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Traducción: Laura Benito Díez.
El estudio cientifico de un hueso fosilizado especialmente bien conservado hallado en el verano de 2014 en el valle del río Po (Italia) ha puesto de manifiesto que se trata de una tibia de leopardo. El hallazgo se produjo en la ribera derecha del río, cerca de la entrada del puerto de la ciudad de Cremona.
La región donde se descubrió este hueso es conocida por sus fósiles. Otros huesos procedentes de la zona parecen indicar que el valle fue una vez hogar de elefantes de defensas rectas, bisontes de las estepas, mamuts lanudos, ciervos gigantes, rinocerontes y alces. Sin embargo, los fósiles de carnívoros como osos, lobos, hienas, zorros, y ahora leopardos, son muy raros allí.
El tamaño de la tibia sugiere que el leopardo al que pertenecía pesaba entre 40 y 45 kilos, con un cuerpo de unos 110 centímetros de longitud y una cola de 85 centímetros de largo. Por estas características podría tratarse de una hembra de gran tamaño o un macho joven, según afirma Davide Persico, coautor del estudio y paleontólogo en la Universidad de Parma en Italia.
La antigüedad del fósil no ha podido averiguarse por el momento. Sin embargo, las dataciones de fósiles cercanos sugieren que este leopardo no tendría más de 180.000 años, en palabras de Persico.
Investigaciones previas indican que los leopardos habitaban en Europa durante el Pleistoceno, hace entre 2,6 millones de años y 11.700 años. Los más antiguos fósiles de leopardo provienen de un yacimiento llamado Cueva Vallonnet (Francia), con una antigüedad de 900.000 a un millón de años. A medida que el clima se volvió más frío, los felinos se desplazaron hacia el sur, como recogen los investigadores.
Este nuevo hueso es el primer leopardo fósil de la llanura del río Po. "Probablemente, vivieron en la llanura del Po con los neandertales", afirma Persico.
Todos los fósiles de leopardo que han sido descubiertos en Italia hasta ahora proceden de regiones montañosas, como los Alpes y los Apeninos. "De este fósil, aprendemos que la especie no era endémica de las montañas", dice Persico. "Presumiblemente, esta especie fósil, exactamente como los leopardos actuales, era adaptable a diferentes condiciones climáticas".
Actualmente, los leopardos están considerados los mayores felinos moteados en la África y Asia modernas. Pueden vivir en un amplio rango de hábitats, incluyendo pastos, bosques, montañas y desiertos semiáridos, y tienen además la más amplia distribución geográfica de los felinos salvajes actuales.

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miércoles, 15 de marzo de 2017

Enterramiento colectivo del Neolítico cardial en Cova Bonica (Barcelona)
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Se trata de uno de los pocos enterramientos del Neolítico cardial fechado de manera fiable

Los restos humanos asociados a yacimientos en los que aparece cerámica Cardial son escasos en todo el arco mediterráneo, y en ocasiones la estratigrafía presenta alteraciones, o las dataciones precisas no son posibles. La revista Journal of Field Archaeology recoge el estudio de un enterramiento colectivo del Neolítico Cardial en Cova Bonica (Barcelona), en el que ha sido posible relacionar de manera clara los restos óseos con la cultura material del Neolítico cardial, y además datar los restos de manera precisa por radiocarbono en 5470-5220 cal a.C. Este yacimiento nos abre la puerta a una de las primeras comunidades de agricultores del oeste mediterráneo.

Fecha de Publicación
13 de febrero de 2017
Fuentes de información digital utilizadas

Fuente de las imágenes
Journal of Field Archaeology
Palabras clave:
prehistoria, neolítico, cultura cardial, Cova Bonica, enterramiento colectivo, Barcelona, Cataluña, España, ajuar, gente
Bibliografía científica, publicación original
Journal of Field Archaeology

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Traducción: Laura Benito Díez.
Las excavaciones en Cova Bonica (Barcelona, España) han revelado 98 restos humanos, agrupados en cinco conjuntos de edad, que se corresponden con un mínimo de seis individuos no articulados. Los restos están claramente asociados con cerámica cardial, industria lítica y objetos de adorno que sugieren un horizonte del Neolítico temprano. La datación por radiocarbono de tres individuos humanos proporciona una atribución fiable a este periodo, con un rango entre 5470 y 5220 cal a.C., lo que lo identifica como uno de los pocos conjuntos de restos humanos directamente datados en este periodo. Estos restos corresponden a una rara inhumación colectiva y se unen a un creciente grupo de muestras del Neolítico Cardial, proporcionado por algunos de los más importantes yacimientos para el estudio de los movimientos de población y la expansión de la Neolitización a lo largo de la costa del Mediterráneo occidental.
Cerámicas del tipo Cardial e Impressa representan el comienzo del Neolítico en el área del Mediterráneo noroccidental, desde la costa del Adriático en el este hasta la Península Ibérica en el oeste. En el Mediterráneo occidental, el complejo Cardial se asocia con la primera aparición de la ganadería de ovicápridos y la domesticación de trigo y cebada junto con cerámicas decoradas y nuevas herramientas líticas.
Sin embargo, no resulta fácil reconstruir la antropología de estas primeras comunidades ganaderas porque pocos de estos yacimientos principales de este periodo contienen restos humanos. Un pequeño número de huesos se han ido documentando en el suroeste de Europa, y distintas hipótesis acerca de las acumulaciones, genética y prácticas funerarias han sido discutidas en publicaciones científicas. Con frecuencia estas teorías se apoyan en restos humanos datados de manera indirecta y es asumido que el registro arqueológico es homogéneo.
Aunque la presencia de elementos de la cultura Cardial basta para demostrar una ganadería temprana, pocos han sido encontrados en contextos seguros, inalterados y homogéneos.
Un reciente estudio publicado en Journal of Field Archaeology, presenta el análisis antropológico de los restos humanos recuperados en Cova Bonica (Vallirana, España) y las dataciones absolutas por radiocarbono de tres de ellos, lo que proporciona una atribución fiable a este periodo en el noreste peninsular. Además, fragmentos de cerámica cardial del Neolítico inicial, restos de fauna, industria lítica y adornos, han sido recuperados en el mismo horizonte estratigráfico. Esta evidencia puede aumentar nuestro conocimiento de los primeros grupos de agricultores y ganaderos en la Península Ibérica y el suroeste europeo.
El análisis antropológico se ha orientado a reconstruir la composición del grupo basándose en el Número Mínimo de Individuos (NMI), la determinación del sexo y edad de los restos, y la identificación de patologías entre los individuos. Los dientes se han empleado para estimar el NMI. La edad de la muerte de los individuos inmaduros se ha estimado por criterios de erupción de piezas dentales y la fusión de los huesos postcraneales. El desgaste dental se ha empleado para determinar la edad de los adultos.
También se ha llevado a cabo un análisis zooarqueológico de los restos de grandes mamíferos. Se han identificado los taxones, edade y el NMI. Los análisis de modificaciones de huesos han incluido la identificación de marcas de corte y mordeduras, marcas de fuego, y patrones de rotura. Pájaros, lepóridos, y otros pequeños vertebrados están también presentes en el conjunto, aunque no han sido estudiados por el momento.

Los restos óseos humanos
Un total de 98 huesos humanos se han identificado en la capa IV2. Basándose en el análisis de NMI, se han estimado cinco grupos de edad: CB1 se corresponde con un adulto de entre 25 y 35 años de edad, CB2 con un juvenil de unos 12 o 13 años, y CB3, CB4 y CB5 a tres niños con edades de 8-9, 4-5 y menos de 3 años respectivamente. La edad fue determinada en los cinco casos por la dentición y los huesos postcraneales.

Elementos de ajuar
El análisis de los 48 fragmentos recogidos sugieren un máximo de 14 vasijas cerámicas, ocho de ellas decoradas. Los fragmentos son pequeños, y según la tipología, la mayoría de las vasijas eran de tamaño pequeño o mediano. Las formas documentadas son botellas, cuencos, ollas globulares y dos micro vasijas sin decoración. Solo se ha documentado un recipiente de almacenamiento de forma cilíndrica. En cuanto a la decoración, predominan las impresiones cardiales, organizadas en bandas horizontales bien definidas. Al menos tres vasijas conservan ocre en el interior de las impresiones.
Los restos líticos son escasos, principalmente laminitas, dos hechas en jaspe, disponible a una distancia de unos 30 kilómetros del yacimiento, y dos hechas de cristal de roca. También se han identificado dos adornos hechos con conchas perforadas del gasterópodo marino Columbella rustica, y tres piezas de ocre rojo. Finalmente, otros objetos recuperados incluyen herramientas de hueso, como un punzón hecho con un metápodo de ovicáprido.

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martes, 14 de marzo de 2017

Nueva herramienta para 'cartografiar' las construcciones históricas
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Herramientas SIG para el diagnóstico de construcciones históricas

Las técnicas no invasivas para el tratamiento de patologías corrosivas en construcciones antiguas cada vez tiene más peso en la investigación. Una tesis doctoral de la Universidad Politécnica de Madrid propone una nueva forma de 'cartografiar' los datos de los edificios históricos, como su salinidad y humedad, mediante el uso de sistemas de información geográfica (SIG), lo que puede ayudar a su conservación. Esta técnica no destructiva se ha probado con una estela de la localidad madrileña de Cenicientos.

Fecha de Publicación
13 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
Universidad Politécnica de MadridSINC
Fuente de las imágenes
Universidad Politécnica de Madrid
Palabras clave:
tecnología, SIG, diagnóstico, conservación
Bibliografía científica, publicación original
Tesis doctoral: López González, Laura (2015). Aplicación de herramientas gis para la cartografía y correlación de datos de ensayos no destructivos en el diagnóstico de edificios históricos. Tesis (Doctoral), E.T.S. Arquitectura (UPM).Informes de la Construcción
Una investigadora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, Laura López-González, ha conseguido cartografiar datos de construcciones patrimoniales que hasta ahora no era posible con los métodos convencionales. Gracias al nuevo método desarrollado se ha logrado por primera vez la cartografía de diversos factores -como humedad, evaporación, salinidad, degradación del material, etc.- comparables en el tiempo. Mediante este sistema se facilitará una mejor visión del conjunto de los datos obtenidos en el estudio del edificio histórico, lo que favorecerá la correcta y rigurosa interpretación de los datos para su posterior restauración.
El tratamiento digital de imágenes combinado con sistemas de información geográfica abre un nuevo uso para la cartografía en bienes patrimoniales. Cabe destacar, por ejemplo, la posibilidad de generar nueva cartografía a partir de otra que ya existe y que puede ser utilizada y ampliada por los diversos agentes que trabajan en el bien a lo largo de todas las fases de restauración, conservación, difusión y gestión del mismo. Se considera que el complejo proceso de estudio de un elemento arquitectónico se entiende con mayor exactitud haciendo mapas generados a partir de la combinación de diferentes mapas de datos en los que se observe la variación en el tiempo. Esto es así porque los instrumentos de ensayos, aunque nos dan información puntual exacta, no nos aportan la visión del conjunto necesaria para su correcta interpretación. Para lograr este objetivo, es indispensable la utilización de sistemas SIG.
Con este objetivo, se puso en marcha una investigación en el marco del Programa Geomateriales, financiado por la Comunidad de Madrid y el Fondo Social Europeo. El estudio, que ha sido efectuado por Laura López-González de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, propone un nuevo método de cartografía de ensayos no destructivos en edificios históricos mediante el uso de técnicas basadas en SIG. Gracias a este método es posible elaborar y convertir una cartografía 3D -basada en nubes de puntos de un elemento arquitectónico obtenida mediante fotogrametría- en cartografía raster y vectorial, legible por los sistemas SIG mediante un sistema de coordenadas particular que referencian cada punto de la nube obtenida por fotogrametría. A esta cartografía inicial se le ha denominado cartografía base.
Sobre esta cartografía se pueden referenciar los puntos donde se realizan ensayos no destructivos. Esto permite generar cartografías de los ensayos referenciadas, ofreciendo la posibilidad de obtener sobre un mismo plano base diferentes datos de múltiples ensayos. Estas nuevas cartografías -denominadas cartografías de datos- han permitido cartografiar datos inéditos hasta ahora por métodos convencionales. Así mismo, se ha conseguiro por primera vez -mediante álgebra de mapas- la cartografía de diversos factores (humedad, evaporación, salinidad, degradación del material, etc…) comparables en el tiempo. Se ha logrado que todas estas cartografías y datos conformen un archivo único, una planimetría base extremadamente exacta en 2D y 3D sobre la que se pueden volcar absolutamente todos los datos de los diferentes agentes intervinientes. De este modo, se vinculan diferentes bases de datos con la cartografía digital, suponiendo una cartografía dinámica.
Mediante este sistema se facilitará una mejor visión del conjunto de los datos obtenidos en el estudio del edificio histórico, lo que favorecerá la correcta y rigurosa interpretación de los datos para su posterior restauración. Además, como señala Laura López-González, “esta nueva cartografía fomenta el trabajo interdisciplinar en la elaboración del diagnóstico y es de gran la utilidad en el estudio del deterioro y la humedad, lesiones frecuentes en la restauración del patrimonio”.

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Rescatan de la roca el cráneo más antiguo de la península Ibérica
by LB Paleorama - 0


400.000 años ha permanecido bajo la roca esta calota de cráneo hallada en Portugal, que ha tardado más de dos años en ser rescatada

La comprensión de nuestra evolución como especie avanza a golpe de martillo, concretamente del martillo neumático que hace tres años descubría la presencia de un cráneo embebido en el sedimento duro como la roca de la cueva de Aroeira, al sur de Portugal. Ya de por sí un descubrimiento escepcional, su cuidadosa extracción a lo largo de más de dos años ha permitido datarlo hace 400.000 años, además de revelar su relación directa con industria lítica Achelense. Un hallazgo sin precedentes, ya que actualmente es el cráneo más antiguo conocido en la península Ibérica, y representa a una de las poblaciones relacionadas con la cultura Achelense más antigua documentada en el continente europeo.

Fecha de Publicación
13 de marzo de 2017
Fuentes de información digital utilizadas
El PaísSincEl Mundo
Fuente de las imágenes
SincPNAS
Palabras clave:
prehistoria, paleolítico inferior, pleistoceno medio, cráneo, Aroeira, Portugal, Achelense, gente
Bibliografía científica, publicación original
PNAS

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Estaba rodeado de sedimentos tan compactados que tenían la solidez de una roca, y se encontraba en el último rinconcito por excavar al final de la campaña de excavación de 2014 en la cueva de Aroeira, al sur de Portugal.
Mientras se utilizaba un martillo neumático para retirar el sedimento, una esquirla de hueso saltó, alertando del descubrimiento. Ante el inminente fin de la excavación, los científicos optaron por extraer completo el bloque de roca y realizar la excavación en el laboratorio.
Y menos mal que lo hicieron así, ya que el ciudadoso y delicado proceso de excavación se ha prolongado durante más de dos años. Pero el resultado sin duda ha merecido la pena. Se trata de la calota de cráneo más antigua encontrada hasta ahora en la península Ibérica, y ha podido ser datada de manera fiable en 400.000 años de antigüedad.
Lo que se ha recuperado finalmente es la mitad derecha del cráneo de un individuo adulto, del que además ha sido posible recuperar varios dientes. En palabras de João Zilhão, investigador de la Universidad de Barcelona y director de las excavaciones, "Este humano presenta un mosaico de rasgos único para esta época, parecido en algunas cosas a los de la Sima [de los Huesos] y diferente en otros". Añade además que son los restos de esta cronología más occidentales de Europa, y corresponden a una de las primeras poblaciones achelenses que conocemos en el continente, junto con las de Sima de los Huesos (Atapuerca, Burgos), y Tautavel (Francia).
La delicada extracción del cráneo ha sido todo un reto para la restauradora Maricruz Ortega, que desarrolla su labor desde el Centro Mixto de Evolución y Comportamiento Humano, con sede en Madrid. "Gracias a la precisión con la que se ha retirado la roca podremos comprobar si hay marcas de vasos sanguíneos en el interior del cráneo o rastros exteriores que nos digan cómo llegó hasta allí", afirma Joan Daura, científico del equipo.

Una especie por determinar
La heterogeneidad de los rasgos observados en el cráneo ha motivado que aún no haya sido adscrito a ninguna especie conocida. En opinión de Zilhão, estos humanos descanderían de Homo Erectus, y habrían evolucionado hacia Homo antecessor, y posteriormente hacia los neandertales. Para este investigador, la información recuperada con este hallazgo invita a "dejar de hablar de especies ganadoras y perdedoras o a considerar a los Homo sapiens como si fueran elegidos de Dios".
En cuanto a sus características morfológicas, este cráneo tendría una capacidad craneal de uno 1.200 cc, inferior a los 1.300 de media actuales, y de los cráneos aún más grandes de los neandertales. Rolf Quam, antropólogo en la Universidad de Binghamton (EE UU), y uno de los autores del trabajo recién publicado en PNAS, explica: "Esta etapa de la evolución humana habrá sido un proceso mucho más complejo que lo que hasta ahora se pensaba. Cada vez resulta más evidente que, a partir de los rasgos diagnósticos, no es posible discriminar “tipos” o “especies” en esta fase de la evolución humana. Por lo tanto, todo apunta al hecho que, hace 500.000 años, la humanidad constituía ya una sola especie, aunque mucho más diversa que hoy en día".
El nuevo hallazgo supone un significativo aumento de la diversidad de rasgos conocidos para los homínidos de esta cronología. Bautizado como Aroeira 3, este cráneo comparte algunos de sus rasgos con otros ejemplares de España, Francia e Italia. Pero su presencia junto con otras características más diversas impiden por ahora su clasificación.

Un contexto arqueológico perfectamente definido
Además de poder datar con precisión el cráneo, su contexto estratigráfico es muy rico en otros restos arqueológicos, que lo sitúan claramente en relación con la industria Achelense. Se han recuperado bifaces, herramientas de sílex y cuarcita, y algunos huesos quemados, que por el momento no permiten afirmar su dominio del fuego.
Tanto su cronología precisa como su adscripción cultural son elementos que otorgan una especial importancia al hallazgo, ya que ambas informaciones no suelen acompañar a fósiles tan antiguos al mismo tiempo. Aroeira 3 es uno de los primeros cráneos en asociarse a industria lítica Achelense en toda Europa.

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